Con una temperatura bajo cero los vecinos de Esquel marcharon con antorchas y termos para compartir algo caliente. La nueva demostración del alto rechazo que tiene la megaminería estuvo cargada de entusiasmo, cantos y los redobles de bombos, redoblantes y zurdos.
Antes de iniciar la marcha trabajadores de la firma concesionaria del Frigorífico Esquel .S.A. leyeron un texto con sus reclamos para recuperar las fuentes de trabajo y continuar la producción.

Obviamente ninguno de ellos concurrió y un joven leyó el mandato popular de los ciudadanos a sus representantes que dice así:
“Que los legisladores de Chubut no den aprobación a ninguna iniciativa legislativa que pretenda regular la actividad minera a gran escala en todo o en parte del territorio de la provincia de Chubut.
Que los legisladores de Chubut tampoco den aprobación a ninguna otra iniciativa que apunte a habilitar actividades que utilicen y/o liberen tóxicos y/o comprometan la calidad y la cantidad de las fuentes de agua cualquiera sea su origen.”
Este mandato será remitido al conjunto de los diputados provinciales acompañado de los más de veinte pronunciamientos de diversos colectivos sociales y profesionales que se manifestaron contra la megaminería en Chubut.
Mientras era leído el mandato, se fueron encendiendo las antorchas y seguidamente comenzó la marcha por las calles céntricas de la ciudad.
La buena onda se prolongó y creció más al retornar a la Plaza San Martín donde los vecinos –todavía con sus antorchas- continuaron entonando cánticos en contra de la megaminería, contra el gobernador Buzzi y con reclamos que incluyeron al intendente Williams.
(“No a la mina, no es no”, “No pasarán”, “Buzzi, Rafa esto es una estafa”, “Traigan al señor gobernador/para que vea/que este pueblo no cambia de idea/no quiere a la mina /en todo Chubut”, etc, etc).