Envíenos su nota, opinión o información al correo: delpueblo.prensa@gmail.com

domingo, 25 de septiembre de 2022

"LA META ES EL CAMINO". UNA ENTREVISTA CON GINO GONZALES SOBRE REVOLUCIÓN, ARTE E INVENTIVA POPULAR

El Bolsón (ANPP).- ¿Qué es la revolución? ¿Cómo es el camino hacia la revolución? Una charla con el artista y militante venezolano Gino González nos muestra una mirada que nos permite reconocernos dentro de un proceso. Un proceso que no tiene libreto, sino en el que hay que inventar y crear, hay que sostener el rumbo aunque parezca que estamos retrocediendo. 
Gino González aporta a la revolución Bolivariana desde múltiples lugares. Sus aportes pueden encontrarse en canciones, poesías, escritos, y también en el quéhacer cotidiano. 
Compartimos la charla mantenida con Radio La Negra en donde esto nos decía:

 

Gino: Buenos días, buenos días. ¿Cómo está mi querido hermano, Radio La Negra. Un honor, un placer, un gusto de verdad estar allí con ustedes, desde los llanos orientales venezolanos por aquí andamos. La canción de los pueblos, la canción de los pueblos que somos, o en definitiva, la canción. Habían dicho por allí una vez que los ricos no saben bailar. Nosotros escuchamos la canción ancestral, hasta la propia clase que por todo eso surge de los pueblos creativos, de la gente, de los pueblos, ¿no? Y aquí andamos, sobreviviendo, como ha sido históricamente. “Ningún tiempo pasado fue mejor desde que surgió la explotación del hombre por el hombre”, dice por allí el poeta Carlos Angulo en un poema y, en muchos casos también como ha sido, haciendo lo que se puede más que lo que se quiere. Todos los procesos también revolucionarios, si tú revisas la historia, se han dado al borde del desastre. Casi siempre ha sido así. El humano pareciera que tiene la tendencia que quiere buscar los cambios cuando está ahí en el barranco, cuando está ahí al filo del  barranco. Y tratamos de hacer los cambios también con toda la fuerza de la costumbre que arrastramos, con todos los vicios que hemos adquirido en el camino. Y por lo general cuando queremos asumir cambios, no son cambios reales sino que nos entrampamos en lo reivindicativo y lo reivindicativo, como sabemos, tiene las influencias del mundo donde hemos vivido, casi siempre signado por querer ser como el amo, pues. En este tiempo nos da por tener todo, todo lo imposible. Si nosotros hacemos una encuesta sobre las aspiraciones, sobre las esperanzas, seguro que los caracteres que sopesan las abuelas, las madres no bastan para todo lo que queremos ¿no? Hay una gran disconformidad. Pero es un nivel de esperanza que en muchos casos tiran por la borda el ser libre, los proyectos libertarios. Porque la propia libertad tiene una referencia. Entonces lo que se entiende por ser libre habría de ser lo que no se puede. ¿Me explico? No sé si estoy filosofando mucho…

RLN: no, no, para nada.

G: Bueno entonces, en lo político pienso yo tampoco puede ser acomodaticio; la realidad no puede ser acomodaticia. A veces nosotros nos entrampamos entre nosotros mismos, sobre todo la militancia porque hay quienes tienen un proyecto en la cabeza y creen que eso es lo que se tiene que hacer. Y a veces no se puede hacer porque hay toda una realidad nacional, internacional, todo un asunto ahí que no es fácil.

Pero lo importante es que cuando tú tomaste la determinación de que las cosas sean de otro modo, cuando tienes un sueño libertario, cuando tú has diagnosticado la historia y te has dado cuenta que las cosas no son así; cuando has visto que un grupito muy pequeño nada en la opulencia a costa de la miseria de las grandes mayorías, y eso toca lo nacional en cuanto a lo económico. Y cuando hay también sectores poderosos que atacan y no te dejan vivir. Cuando se meten contigo y no te dejan vivir, te frenan, frenan esos proyectos. Tú sabes que tienes que intentarlo, que tienes que intentarlo toda la vida y ahí vivimos toda la vida intentándolo independientemente que sea posible o no sea posible. Porque todo esto es finito, el propio planeta es finito… y cada día deteriorándose más. De repente no queda ni espacio donde concretar los sueños, donde en definitiva, la pelea es por dignidad. La pelea es por dignidad y todo lo que vayas conquistando medianamente es por dignidad. Tienes que demostrar que los pueblos podemos auto determinarnos y podemos  gobernarnos nosotros mismos. Y tenemos que demostrarnos como especie que es posible hacerlo en colectivo. Que la salida no es individual, que las salidas no son individualistas, y eso hay que intentarlo. Y ese corazón, con el corazón en el cerebro y viceversa, tiene que pensarlo bien. Pues pensarlo bien y no ser tonto ¿me explico? Sobre todo quienes están en niveles o en guardia. Porque muchas veces lo que hacemos es pelear entre nosotros y peleando entre nosotros las cosas no avanzan.

Yo pienso que aquí, por lo menos en el país, nosotros aquí en Venezuela, a veces lo han entendido mal los pueblos, a veces lo han entendido mal los sectores populares más que otro ¿no? Porque tú puedes ver que aquel sector, que lo que hace es negocio con los procesos revolucionarios. Pero lo que está claro es que tú no te puedes volver, y existen factores inevitables con los cuales en muchos casos tienes que conciliar porque  regresarte es peor. Así como lo veo, no sé si estamos en concordancia, si estamos hablando más o menos de lo que queríamos hablar. Porque nosotros aquí avanzamos, retrocedemos, damos, a veces tenemos lío con el combustible, a veces se normaliza. De repente saboteamos una refinería y otra vez el asunto. Haces negociaciones, tienes buenas relaciones de repente con algún país y cambia el gobierno allá y entonces la cuestión se trunca también. Porque así como hemos sido dependientes internacionalmente, también hemos sido dependientes como clase. Ese es otro asunto también, porque al destruirse la independencia, la independencia como país, tiene independencia política como país pero también debes tener independencia como clase, porque los pobres no producen nada. El sistema económico mundial se ha ido conformando de tal manera que el propio conocimiento de los pueblos se ha convertido en mercancía. Y resulta que cuando tú te alimentas, cuando te vistes, la propia recreación, todo, es mercancía. Tienes que adquirirlo. Entonces los pueblos como clase social también hemos sido dependientes. No es fácil, ¿ves? Pero lo importante es sostener la alegría. Nosotros estamos alegres. El pueblo anda siempre emparrandado. Cuando anda emparrandado  todo va bien bonito y se sostiene en la alegría, la amistad, es bonito que ustedes estén por allá, los compañeros centroamericanos, cuando uno está por allí. Ahorita esta lucha terrible que hay en Haití. Esta solidaridad de nosotros como pueblo que en definitiva es nuestra patria. La patria somos todos los pueblos del mundo. Nosotros tenemos claro porque ese  concepto de patria con frontera fue el que inventaron los imperios, las propias transnacionales que tienen que tener su feudo, cada quien tenga lo suyo.

Ahí está el pueblo haitiano: primer país que conquistó su independencia en esta región. La Cuba de aquellos tiempos. Todo el que andaba por ahí en un proceso de liberación agarraba la dirección para allá, para Haití donde se recibía la gente. Y eso es hermoso. Yo digo que mientras tengamos estos latidos del corazón disperso entre los hombres y mujeres de todo este continente, de todo este planeta, que nos une este sueño, pues nos sostiene la alegría y la lucha por que es dignidad. Dignidad ante todo independientemente de que los objetivos se cumplan o no se cumplan. Porque como te digo, de repente no se cumplen los objetivos; no tanto porque no tengamos la convicción entre nosotros. Podemos administrar el poder, podemos administrarnos políticamente, podemos gobernarnos, podemos vivir en colectivo, si es que no se sabe, de repente llega un meteorito y choca contra este planeta y listo, ¿entiendes?

Hay un poeta amigo, el poeta Carlos Angulo dice “que la meta es el camino”. Nosotros andamos en este camino. Y cuando vemos que no se concretan las cosas como consideramos, tenemos la tendencia a regresarnos a lo peor. Eso también sucede con los pueblos. Los artistas y la creatividad, el arte como tal, inmerso también dentro de las miserias del mundo. Porque alguien porque haga una canción, alguien porque haga arte y ponga el arte al servicio de los procesos de liberación, a veces no implica que sea un ungido en ese sentido. A veces también lo hacemos como un vicio, pero hay que ver qué tenemos y qué llevamos. Muchas veces dentro de la propia canción surge la realidad donde estamos. Pero entendemos que el arte que es una necesidad espiritual importantísima, por eso es mercancía, por eso se vende. Pero nadie vive sin arte, es una necesidad del espíritu. Tanto que cuando la industria cultural, entendiendo eso lo convierte en mercancía y se aleja de los pueblos. Cuando los pueblos dejan de producir su propio arte  tiene que comprarlo. Tiene que buscarlo de alguna manera. Nadie vive sin música y desde los tiempos más remotos todos los pueblos cantan y bailan. Cuando ese hecho productivo en lo cultural, en este caso el arte, si se aleja de ese germen originario que es su propia gente, cuando lo necesita tiene que      consumirlo. Bueno o malo tienes que consumirlo. Porque es una necesidad espiritual. Y en ese sentido, ahí es donde entran los y las artistas de la revolución, revolucionarios que puedan proyectar esa estética, la estética que necesitamos. Y que en el caso nuestro consideramos que tienen que estar para el empuje de los procesos revolucionarios. Y en eso está la discusión de cuál es el arte que tenemos que hacer. Eso es otra cosa, yo por lo menos tengo precisado y considero qué es más o menos lo que tengo que hacer, y eso es lo que canto, lo que hago. Porque muchas veces uno piensa que el arte o la poesía son revolucionarias cuando es un simple panfleto nada más. Cuando resulta ser que esas necesidades espirituales, la manera de ser de lo emocional, de lo emotivo también está transfigurado.

También ha sido manipulado. Y cubre todos los ámbitos. Lo que se llama La inventadera.com que es una página donde escribimos ahí con  grupo de compañeros, que trata de proyectar lo que la gente anda inventando por allá en la calles, en las comunidades, la tecnología popular, las cuestiones que se hacen. Porque el conocimiento ancestral de los pueblos ha sido arrebatado y terminamos después consumiendo y comprando lo que una vez fue nuestro, lo que una vez surgió de nosotros mismos. Ese el camino que andamos y es hermoso saber que estamos juntos en esto. Que estás  tú, que estoy yo, que hay muchos, muchas, en todas partes de este planeta conforma su lugar que uno pelea…. Acá estamos nosotros dando esta pelea. Está el canal youtube, el Gino andarino para cuando quieran escuchar otras canciones.