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Editorial de esta semana: EDITORIAL: ¿QUÉ OFRECEN LOS QUE MUCHO TIENEN? - Crean un sentido común para hacernos tragar la carnada que está en el anzuelo. Un sentido común en el que los medios de comunicación hegemónicos, el sistema educativo y una parte de la sociedad alienada juegan un papel importante, dar credibilidad a ese sentido común que construyen con frases hechas, simples, que toman parte de una "verdad" para embadurnarnos en una no verdad.... leer la editorial completa ....

domingo, 14 de julio de 2019

EDITORIAL:"¿QUÉ OFRECEN LOS QUE MUCHO TIENEN?

El Bolsón (ANPP).- Editorial de la Agrupación Rojinegra:
¿QUÉ  OFRECEN LOS QUE MUCHO TIENEN?

Crean un sentido común  para hacernos tragar la carnada que está en el anzuelo. Un sentido común en el que los medios de comunicación hegemónicos, el sistema educativo y una parte de la sociedad alienada juegan un papel importante, dar credibilidad a ese sentido común que  construyen  con frases hechas, simples, que toman parte de una "verdad" para embadurnarnos en una no verdad. Le llaman sofismos. Pero lo cierto es que frases como "es rico, por eso si llega a ser gobierno, no va a querer robarnos, ya lo tiene todo"... O " él es pobre porque es vago, no les gusta trabajar", son algunas de estas ideas que nos meten y que sirven para que vayamos caminando hacia un precipicio. Eso no se logra así nomás. Nadie come vidrio, y si estuviéramos implicades, no aceptaríamos semejante cuestión.
Rodolfo Walsh planteaba la importancia de la clase media en asumir la responsabilidad intelectual de poder ver un poco más la globalidad para, hacerse/nos cargo de no permitir el engaño. El sistema capitalista ha aprendido de esto y ha aplicado una solución a su estilo: corromper a quien puede ver para que no advierta al resto, ha lanzado un abanico de ofertas en las que se puede participar haciendo que hacemos. Haciendo que transformamos. ONG's como  los "Sin fronteras", observatorios, organizaciones de "ayuda humanitaria", de "derechos humanos", y demás, se transforman en espacios de militancia semi rentada, donde se aportan horas de trabajo por un cuasi salario, sin aportes previsionales ni cobertura social, ni vacaciones pagas y con montos que no alcanzan a permitir una vida digna.  Así, en condiciones impropias desde una perspectiva militante del trabajo, abren las puertas en miles de espacios para que sean llenados por desprevenides que creen estar caminando hacia un lugar y en realidad van justo en dirección contraria. No se dan cuenta, pero elaboran informes ( que son pedidos para justificar la continuidad o el otorgamiento de un monto de dinero o de objetos, bienes materiales) que realizan desde la entraña misma de la que podría surgir la rebeldía. Informes que sirven para que el poder hegemónico sepa dónde, cuánto y cuándo inyectar dinero. Pero además, mantiene a ese gran número de compañeres de manera acrítica frente a un sistema que no hay que "mejorar", sino cambiar. Y así, siguen dividiendo, molecuralizando el problema. Por ahí anda un grupo que se ocupa de los pobres de un barrio, más allá otro que se ocupa de los de este otro barrio. Y allá otro grupo que acompaña los reclamos ecologistas que se generan con las Monsanto, o las mineras. Más allá otro que se ocupa de la ayuda escolar, otro que va a apoyar a quienes se ocupan de mantener las costas de lagos y ríos como espacios públicos... Hay para todos los gustos. O casi para todos.
Todos estos espacios tienen una característica, son plasebos paliativos contra alguna de las cosas que genera el sistema, pero no ven que es el sistema  el que genera todos esos problemas. Tampoco ven que podrían pensar qué mundo sí quieren. Qué sistema sí quieren.
No es fácil dejar lo urgente para ocuparse de lo necesario. Hay que tener en cuenta que el sistema intenta mantenernos en la urgencia para que nunca lleguemos a lo necesario. Nos fija la agenda. Y nos hace partícipes de un "como si" que nos deja tranquiles. Tranquiles, no satisfechos/as. Por eso seguimos necesitando esas vacaciones desalienantes cada vez más.
 Ahí está la cuestión. La conciencia va más allá del engaño y autoengaño. No nos deja en paz.
Quienes tienen mucho dinero y poder, nunca nos van a convidar. Al contrario. Son avaros y muy capitalistas.
Quienes tenemos/ tienen conciencia, siempre vamos/ van a ofrecer conciencia. Porque está claro que si querían cambiar algo, no va a ser nunca con egoísmos, egocentrismos y personalismos. Elaboremos nuevas formas de llegar a les compañeres. Nuevas formas de mostrarles que el hacer real, sí desaliena. Que el construir empodera.
Todes podemos hacer. A diario. Con nuestres hijes, compañeres, amigues. Tenemos algo que el sistema no tiene. Somos  más.