“Vine al encuentro a compartir y aprender, a fortalecerme como ser humano, mujer y niña, para seguir la lucha”, dice Alma Rivas. Tiene 13 años y hace unos minutos intervino en la mesa de Comunicación Popular y al silencio absoluto le siguieron aplausos que querían permanecer frente a la simpleza y la fuerza de las palabras. “Tenemos que trasformar con mucha paciencia, mucho amor y alegría, sin perder la ternura. ¿Hace cuanto los adultos no juegan a la mancha? Eso es de niño pequeño, dicen de una forma despectiva, como si ser niño estuviera mal. También dicen que los adolecentes somos el futuro, pero también somos el presente ¿no? háganse cargo de nosotros, de lo que estamos viviendo en el presente. Hay que cambiar estas realidades. Es importante querernos a nosotros mismos y al que está al lado, destruyamos esa pirámide social y empecemos a construir algo donde seamos todos iguales”, continúa y señala una frase que circula en el encuentro, sintetizando el tinte que se le ha impreso a estos días: “No queremos nada de nosotres sin nosotres”. Por eso, Alma concluye: “Dicen los pibes necesitan esto, necesitan esto otro. Para nadie sabe qué necesitamos realmente, qué estamos viviendo, cuál es nuestro presente”.

En este sentido, una de las acciones concretas que surgió fue la elaboración de un documento que exige a las autoridades del Congreso de la Nación respetar los plazos que marca la ley y designar al Defensor/a del Niño/a.

Temas que preocupan
Lo cierto es que a lo largo de las jornadas fueron diversos los temas que se pusieron en relieve en las distintas mesas, que incluyeron ejes como migraciones e impacto en la niñez, derecho a la alimentación, cumplimiento de tratados de derechos humanos, el avance del Estado punitivo, género y transgénero en la niñez, comunicación popular, entre otros. Quedó además expuesto el contexto del modelo económico reinante, con un presupuesto 2019 que destinó 1,7 billones de pesos a cualquier lado menos a salud, educación y niñez.
Finalmente, el sábado, con aportes de niños, niñas y adolescentes, organizaciones, sindicatos, investigadores e investigadoras, docentes, funcionarios, profesionales y militantes de las más diversas experiencias, se dio cierre en Viedma el Tercer Encuentro Nacional por la Niñez.

Si bien resta la sistematización de informe final, en el cierre se leyeron las conclusiones principales, que se extrajeron de los aportes de compañeros y compañeras de los más de 30 espacios de debate que se dieron en los dos días la discusión. Entre ellas, la distribución de la riqueza como disputa central que atraviesa todos los temas. En este sentido se evidenció un Presupuesto 2019 que presenta una reducción del 70% en áreas como educación y un 30% en la Secretaría Nacional de niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF). Esta situación empeora por el hecho de que en lo que va de 2018 sólo se ejecutaron un 27% del total de las partidas de niñez. Como propuesta surgió “la aplicación de gravámenes sobre los bienes de los dueños de la riqueza: sólo con una mínima de alícuota a 114.000 de los argentinos que tienen un millón de dólares, podría duplicarse la Asignación Universal Por hijo”.
Otro de los puntos que atravesó todos los debates fue la violencia institucional que viven los pibes en sus barrios y específicamente la represión policial. En diversas exposiciones se habló de la necesidad de sistematizar la cantidad de situaciones e implementar “controles populares de las fuerzas de seguridad”. En este sentido, se volvió a decir No a la baja en la edad de punibilidad de los pibes y pibas.
De esta manera y con un abanico tareas para avanzar, las jornadas refrendaron en Viedma el compromiso en la lucha por una niñez con derechos.
Por Violeta Moraga
Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen