
Según el gobierno, se "olvidó explicar bien que los aumentos se deben a una herencia recibida del gobierno anterior", en la que los servicios “no tenían el lugar que debían tener; todo es una cuestión de equilibrio de los insumos que tiene una familia tipo”.
Pero esto no es todo, porque el aumento ya ni siquiera servirá para asegurar un "buen servicio", aunque esto era lo que "justificaba" el tarifazo inicialmente, ya que ayer, y siguiendo con sus "gracias", el Ministro anunció que seguramente haya cortes de energía electrica en el verano. "Dependerá de las temperaturas".
Todo este panorama realmente lamentable planteado por un gobierno nacional que reafirma a ministros como este, y políticas antipopulares como estas, fue canalizado por varios otros funcionarios políticos, intendentes, gobernadores y legisladores, agrupando las broncas populares y la definición de salir a la calle, agrupándonos y encausándonos en recursos de amparo que hoy el gobierno, el ministro y la justicia se meten en un bolsillo, "cumpliendo con lo que les ordenó la ley", y poniéndonos en un lugar de inconformistas a todos quienes propongamos volver a salir a la calle ante la injusticia.
Este sistema de "democradura" es mucho más que fruto del azar y la inexperiencia o caraduréz de uno u otro gobierno. Es parte de lo que se ensayó y construyó en el laboratorio yankee que se llama "PLAN COLOMBIA".
Luego de La Escuela de Las Américas, donde se adiestró a los grupos militares que impusieron las dictaduras militares en las décadas de los sesenta y setenta en América Latina, Estados Unidos cambió sus políticas de injerencia, y buscó mejorar su estrategia. Buscó un formato que desarticule sistemáticamente la organización popular, que descomprima ordenadamente las tensiones, y que quite del planteo de las izquierdas el argumento de falta de libertades.
En estrecho lazo con la creación de muchas ONGs, como los observatorios de derechos humanos, los famosos Sin Fronteras, y otras, que servirán como "voz autorizada"frente a cuanta cosa pueda ser antidemocrática para poder en momentos oportunos cambiar la mirada sobre una situación antipopular y conflictiva.

La calle y la organización popular, con medios populares son una respuesta que puede desestabilizar estas estrategias. Por eso, frente a esto, callan a los medios populares, proponen encausar las movilizaciones en causas judiciales, y crean sentidos comunes desde los medios comerciales.