
El primer momento retoma ese susurro en el aire, ése susurro que comienza a tomar más fuerza y cada vez se hace más grande hasta formar un grito de más de 180 000 jóvenes del México de 1968. Grito, que comienzaba a alzar la voz, que comienzaba a demandar, que trataba de cambiar a un país corrupto por uno justo y libertario: TLATELOLCO 1968.
Pero mejor escuchemos: