Envíenos su nota, opinión o información al correo: delpueblo.prensa@gmail.com
Editorial de esta semana: EDITORIAL: "EXISTE LA REALIDAD Y LA "REALIDAD" - Cuando empezamos el día, cuando abrimos los ojos al despertar, ¿Qué pensamientos tenemos? ¿Qué "realidad " construimos? Cuando empezamos el día, podemos decidir cómo vamos a encarar la jornada, qué vamos a generar alrededor. .... leer la editorial completa ....

lunes, 23 de febrero de 2009

TRABAJADORAS SEXUALES PRESENTARON SU ORGANIZACIÓN EN RESISTENCIA

(ACTA).- AMMAR surgió hace catorce años para frenar la violencia policial y la discriminación que padecían las trabajadoras sexuales. En la actualidad, las trabajadoras sexuales están organizadas en once provincias y la organización cuenta con 2800 afiliadas. En Resistencia presentaron una nueva filial: AMMAR Chaco. Estaban presentes representantes de AMMAR de diez provincias y el secretario general de CTA Chaco, Hugo Rodríguez.
“La misión de AMMAR es lograr el respeto de los derechos humanos y laborales de todas las trabajadoras sexuales de la Argentina y la tarea en El Chaco será luchar para que ninguna trabajadora sexual sea perseguida por la policía ni discriminada por su trabajo”, explicó Elena Reynaga, secretaria general de AMMAR a nivel nacional y secretaria ejecutiva de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (RedTraSex).
Según diversos estudios (Facultad de Medicina, 2002; CONICET, 2007) el 92,5 por ciento de las trabajadoras sexuales son el principal sostén económico del hogar; el 80 por ciento tiene a cargo a sus hijos, casi el 89 por ciento carece de cobertura de salud y el 62 por ciento no terminó la escuela primaria o nunca empezó la secundaria.
Los principales logros de AMMAR son haber logrado la derogación de los edictos policiales en la ciudad de Paraná y en Buenos Aires; la creación de una escuela primaria dirigida por trabajadoras sexuales en Córdoba y la creación del Centro de Salud Integral Sandra Cabrera.
AMMAR tiene una frase que define a la organización: “Nos enjuician diciendo que no somos dignas, como si la dignidad a las personas se las diera la profesión. Las trabajadoras sexuales de AMMAR somos mujeres que nos organizamos contra toda forma de explotación. La dignidad no la da el trabajo. La dignidad es de la persona y la da la actitud de vida”.