Repudiamos, rechazamos, impugnamos, denunciamos el modelo represivo; afirmamos, marchamos, estamos, somos el pueblo que lucha.
Señores funcionarios de gobierno: autodenominarse parte de un proyecto “nacional y popular” significa, ni más ni menos, que materializar los intereses populares, empezando por sus demandas más urgentes de acceso a: vivienda, educación, salud y trabajo de calidad. No hay democracia real si se reprime a quienes luchan/luchamos, no hay democracia si se criminaliza a ejercemos los derechos constitucionales a expresarnos, manifestarnos y reclamar.
Quienes quieran reducir el sistema democrático a su mínima expresión -el voto- mediante políticas represivas que nos suman en la resignación y el miedo; tengan claro que seguiremos en la construcción de un sistema que realmente signifique “gobiernodel pueblo”.