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Editorial de esta semana: LA CULPA Y EL DESTINO - Pensar hasta dónde estamos hechos de sentidos comunes fabricados y pensados especialmente para dominarnos, es a veces un poco espeluznante. El patriarcado y el cristianismo son dos corrientes políticas que han generado dispositivos de los más poderosos. .... leer la editorial completa ....

domingo, 9 de enero de 2011

MARCHA POR LA DIVERSIDAD SEXUAL

El Bolsón (Agenda Qué Hay).- Era la última jornada del 3er Festival Patagónico por la Diversidad Sexual, ayer sábado 8 de enero. La entrada del Centro Cultural Eduardo Galeano, en El Bolsón, estaba atestada de gente y banderas con los colores del arco iris, símbolo del movimiento internacional por la libertad de elección sexual. Estaba a punto de empezar la “Marcha por la Diversidad”.
Éste era el marco: integrantes de las asociaciones LGTB, artistas, militantes locales, vecinos, turistas y curiosos; niños, jóvenes y adultos; medios locales como FM Alas y Radio La Negra y el canal 6 de Bariloche, entre otros; música, disfraces y colores flameando. Hablaban las remeras: “No soy lo que pensás... Yo soy lo que quiero”, “Soy diverso”. Hablaban las pancartas: “Mi identidad, mi derecho”, “Ley de Identidad. Documentos legales para travestis y transexuales”.
Todo listo, cerca de las 20.30 empezaba la marcha. Al frente de la caravana, en un cuatriciclo, dos participantes representaban a la presidenta Cristina Fernández y a Néstor Kirchner, con alas de ángel, como expresión de gratitud por el aporte hecho al cambio cultural en pos del reconocimiento de las identidades sexuales. Tras los presidentes, cinco novias (representadas por artistas del colectivo “Combustión Lenta”), alguna con barba, regalaba souvenires: un corazoncito rosa con las leyendas “Sí, quiero” y “Te quiero”.
Un poco más atrás, la carroza, la atracción destacada y que es ya un clásico de las marchas por la diversidad en El Bolsón. Desde allí pequeñas hadas, brujitas y duendes saludaban a la gente junto a una pléyade de personajes: el marinero, el gaucho, el futbolista, un escocés, un granjero, la vedette, la vaquera.
Cuatrocientas personas acompañaban (y eran partícipes) del espectáculo. Frente a la mirada curiosa de los vecinos y turistas que pululaban por los alrededores de la avenida San Martín, se sucedían las canciones: “Llamen al Congreso Nacional/ para que vea/ que en el Sur se milita y pelea/ por la identidad/ de las personas trans”, “Se va a acabar/ se va a morir/ esa costumbre de oprimir”.Y se escuchaba aún: “Sumesé, sumesé/ que mañana será usté”.
Pasada las 21, la columna arribaba a un rincón de la plaza Pagano. Terminaba así una manifestación militante, porque una gran lucha era el contexto de fondo, pero signada por la alegría. Hubo motivos para que así sea. Y ojalá los siga habiendo.